Riobamba: El largo camino hacia la libertad

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Largos años de lucha y un reguero de sangre fueron necesarios para alcanzar la tan anhelada libertad de nuestro suelo.
El proceso emancipador de Riobamba se sucedió en varias etapas que abarcaron algunos años y se iniciaron con el “Primer Grito de Independencia” lanzado por los patriotas quiteños el 10 de Agosto de 1809. Riobamba, con su corregidor Javier Montúfar a la cabeza se adhirió al movimiento insurgente que pretendía lograr autonomía para la Presidencia de Quito.
El 13 de Agosto de 1809, el Cabildo de Riobamba, luego de recibir el oficio del Marques de Selva Alegre, Presidente de la Junta Suprema de Quito, acuerdan aceptar y adherirse al movimiento insurgente y nombran a Estanislao Zambrano y Monteserrín como representante del Cabildo riobambeño ante la Junta Soberana de Quito. El Cabildo fijó el día 26 de Agosto para el Juramento de fidelidad a la nueva Junta Gubernativa. La víspera de ese día se iluminaron todas las casas de la ciudad y los músicos concurrieron a tocar sus instrumentos.

Poco tiempo duró este primer intento de emancipación. Fuerzas reaccionarias salidas de las mismas filas del Cabildo, conspiraron en contra del proceso libertario y que culminó en Quito con la horrenda masacre de los patriotas el 2 de agosto de 1810, entre los cuales se encontraban los riobambeños Juan Larrea y Guerrero y Antonio de la Peña Zárate.

La gloriosa gesta del 9 de Octubre de 1820 que proclamó la Independencia de Guayaquil del poder español, fue el desencadenante para que en Riobamba y otras ciudades se inicie un nuevo movimiento emancipador que rompa definitivamente las cadenas del colonialismo. Luego del triunfo del Ejército Patriota al mando del General Luis Urdaneta sobre las armas españolas en Camino Real, el 11 de Noviembre de 1820, las fuerzas vivas de Riobamba se concentran en la Plaza Central (hoy Parque Maldonado) y proclaman la Independencia de Riobamba, se toman el Cuartel y en la casa de Diego Donoso los patriotas riobambeños redactan y firman de común acuerdo el Acta de Independencia de Riobamba, nombrando a Juan Bernardo de León Gobernador Político y Militar de la Villa. Esta acta se remitió al General Luis Urdaneta Comandante de las fuerza patriotas que avanzaban desde Guayaquil.

Muy poco duró este nuevo intento de libertad de los riobambeños, la derrota del Ejército Patriota en los campos de Huachi, en donde 500 valientes regaron su sangre, puso fin a los sueños de emancipación.

Luego de esta derrota, las fuerzas realistas restablecieron el Gobierno Colonial en el Corregimiento de Riobamba y conscientes de la importancia estratégica de la Villa, destacaron aquí un fuerte contingente militar. El Ejército realista ocupó los conventos y casas particulares del poblado y cometieron abusos sin nombre. La represalia española por los sucesos del 11 de noviembre de ese año, día en que Riobamba proclamó su libertad política, fue brutal.

El último capítulo de la epopeya libertaria se verificó en las calles de nuestra ciudad. El Ejército Patriota una vez repuesto, esta vez al mando de Antonio José de Sucre y conformado por batallones de varios nacionalidades avanza desde Guayaquil hacia Quito persiguiendo al Ejército Español y dando libertad a los pueblos por donde atravesaba.

El jefe realista Coronel Nicolás López se había atrincherado en Riobamba con un gran contingente militar que incluía 400 soldado a caballo comandados por el Coronel Carlos Tolrá. El lugar parecía inexpugnable, sin embargo el Coronel Juan de Lavalle al mando del escuadrón “Granaderos a Caballo” conformado por soldados argentinos, logra penetrar a la ciudad por un lugar desguarnecido, cuando avanzaban por la ciudad se encuentran de frente con la caballería enemiga. El valiente Coronel Lavalle en lugar de ordenar la retirada manda a sus hombres formar línea de batalla con sable en mano y al grito ¡A degüello! ordena cargar contra las tropas enemigas.

La audacia de los argentinos sorprendió a los realistas que se vieron arrollados por los intrépidos jinetes gauchos quienes les infringieron una vergonzosa derrota el glorioso 21 de Abril de 1822. Las tropas españolas tras esta pérdida abandonan apuradamente la ciudad en dirección a Quito en donde el Ejército Español rindió finalmente sus armas al Ejército de Sucre en las faldas del Pichincha.
La gesta de Tapi fue la más brillante carga de caballería de las guerras de la emancipación americana y que selló definitivamente la Independencia de Riobamba del colonialismo español.
¡Gloria a los héroes de Tapi que dieron libertad a nuestro suelo!

Por: Edwin Chávez Medina/Historiador Para el Diario de Riobamba.

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