Opinión.- Mala Memoria – Editorial del Diario de Riobamba

Dicen que en general los electores cada vez que se desencantan de una autoridad, recurren a su memoria y tratan de recordar lo que la autoridad en funciones prometió en tiempo de campaña. Es ahí cuando caen en cuenta de las falacias, la demagogia y las mentiras que utilizan ciertos candidatos cuando se las juegan por captar el poder a manos llenas.

Baratillo de ofertas, un mercado de palabras bonitas y un tira y lleve de falsas ilusiones conllevan a que la población les crea y los apoye.

Pero en la realidad y cuando la gente despierta, se da cuenta que todo lo que se dijo, no fue más que una estrategia falsa, empiezan las críticas, los debates, la confrontación, la separación y desvinculación de movimientos políticos fantasmas que aparecen y desaparecen con coyunturas móviles sin proyectos reales, serios y honestos.

Dice un refrán “dale poder a tu amigo y lo conocerás como en realidad es de enemigo”. Pues esto ha ocurrido en la provincia en los últimos días.

Muchos desencantos, errores visibles, administraciones sin proyectos claros, falta de sostenibilidad, desfile de funcionarios que salen y entran a las dependencia como si se tratase de un mal experimento de talentos o la designación de puesto como cuota de poder con algo más de por medio.

En Chimborazo al igual que en el resto de provincias y ciudades  del país, los ciudadanos empezaremos a evaluar si “los elegidos”, cumplieron o están cumpliendo con esas promesas con las que adornaron sus campañas, si hay o no gestión sacrificada por los territorios o la obra emblemática que podamos presumir, si existen o no acciones concretas de las que podamos preciarnos, obras reales, no inventadas solo para la foto y los videos de redes sociales.

Veremos si todo lo prometido es visible, ya muchos avisoran que no hay mejoras. Mucho de lo promocionado se trata de gestiones con buena carga de esperanza, pero sin mucha fe proyectiva.

Si al igual que yo, usted ya abrió su mente y sus ojos, pues deje decirle que tenemos mala memoria, elegimos al que salió mejor en la foto (con mucha ayuda de photshop y otros trucos) y o al del discurso más atractivo (con más demagogia) y no al más capaz. No olvidemos que estamos a puertas de nuevas elecciones, asi que cuidado con la mala memoria.

Ilustración; Viñeta de Forges y de Erlich

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