Reportaje. EL CEMENTERIO OLVIDADO DEL TREN

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(I) El dueño de la constructora, John Harman, falleció en Huigra en 1907. No vio la finalización de la obra. Sus restos están perdidos, pues el cementerio donde fue enterrado, se lo demolió para el paso de una carretera. John Harman murió en 1907, aunque las causas de su muerte no han sido totalmente esclarecidas, se presume que murió de una enfermedad contagiosa como fiebre amarilla, peste bubónica o apoplejía, pero la versión que sus descendientes creen es que fue asesinado o envenenado.

Archer Harman tenía muchos enemigos políticos a causa del ferrocarril, había razones para considerar que querían asesinarlo, pero al parecer John Harman tomó su lugar. (Su cuerpo fue depositado en el “cementerio americano” o “cementerio para gringos”, como lo llamaba el pueblo, ya que solo se encontraban tumbas de americanos, ingleses y otros extranjeros que llegaron por la construcción del ferrocarril.

Los descendientes de la familia Harman (Sandy Patch y Elizabeth Brainard que visitaron el Ecuador en el 2010) deseaban encontrar la tumba de su tatarabuelo constructor para llevar los restos a su país natal, así como también, determinar la verdadera razón de su muerte, pero el cementerio había sido desaparecido. Gracias a la ayuda de los moradores más antiguos de Huigra, determinaron el lugar donde pudo haber sido el “cementerio de extranjeros”, en una zona llena de maleza. Luego de labores técnicas, utiliza- ción de palas mecánicas y retirada de escombros, empiezan a encontrar las tumbas, las cuales tienen el diseño de un féretro de cemento protegidas por una gruesa tapa del mismo material y con el diseño de una cruz sobre ella. No han sido exhumadas y las lápidas pertenecen a las siguientes personas: William Layman, ingeniero eléctrico inglés, quien vino por la construcción de la primera hidroeléctrica del Ecuador instaurada en Loja.

Después de aquella obra, Archer Harman lo contrata como mecánico eléctrico del ferrocarril. Muere en el año de 1922. Mr. McCrackenfallecido en 1912. Por su apellido se deduce que pudo ser irlandés. Woodson, nacido en 1920 y fallecido en 1929.

Por las fechas y el tamaño de la tumba, se dedujo que se trataba de un niño de 9 años, seguramente hijo de un médico de los campamentos ferroviarios que pudo contagiarse de fiebre amarilla, enfermedad que estuvo como epidemia en aquella época.

Las tumbas se encuentran en el kilómetro 117 de la vía Huigra – Alausí, apenas a 2 m de la línea férrea y, a 1 m de profundidad con respecto a la misma. De acuerdo con la historia que se ha transmitido oralmente entre los antiguos pobladores de Huigra, se cree que este cementerio era más grande, abarcando entre 30 a 32 tumbas, pero que debido a las inundaciones del Río Chanchán, se fue destruyendo al igual que el mismo ferrocarril. Por la ubicación en que se encuentran las tumbas se cree que la actual vía férrea fue reconstruida sobre el mismo cementerio americano. Por las fechas encontradas en las lápidas se estima que este cementerio se estableció desde los años 1901– 1902 y existió hasta 1950 fecha en la que se realizó la construcción de la carretera a Huigra. (BRAINARDE, PATCH S, “Construction of Ecuador’s Railroad in the sky: G&Q RwCo”; 2010)

 

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